Características Barbadillo Amontillado Principe
Actualmente, más de 40 bodegas – entre almacenistas y productores- forman parte de la D.O. Jerez-Xérès-Sherry. Aquí, como en toda familia, hay de todo: desde pequeños productores, hasta gigantes, como bodegas Barbadillo. Su producción de 12 millones de botellas al año lo avalan. No obstante, lo verdaderamente llamativo de esta bodega es su amplia gama de elaboraciones, entre las que se encuentra Barbadillo Amontillado Príncipe.
Barbadillo Amontillado Príncipe es un amontillado con 15 años de crianza que representa de manera excepcional la vejez de los vinos de Jerez. Si en función del tiempo de envejecimiento ordenáramos los sherry wines de menor a mayor, el amontillado ocuparía el segundo puesto de la lista (manzanilla o fino, amontillado, oloroso y palo cortado). El amontillado es un vino que comienza como una manzanilla, con una crianza bajo velo en flor (donde las levaduras protegen al vino de la oxidación) que durará unos ocho años. Pasado este tiempo las levaduras comienzan a morir, el velo en flor se debilita y el vino comienza a estar expuesto al oxígeno que comenzará poco a poco a oxidarlo (siete años en el caso de Barbadillo Amontillado Príncipe).
En este paso intermedio se encuentra el amontillado, convirtiéndose en un vino muy especial, donde se pueden apreciar notas de ambas crianzas. Esta excepcionalidad no se podría alcanzar si no fuera por una materia prima de gran calidad (¡ojo!), donde entra en juego la variedad palomino fino que se cultiva en las 500 hectáreas que la bodea posee en Jerez. El suelo de albariza, y los vientos de levante y poniente (que aportan a las cepas sequedad o humedad) terminan de plasmar en los vinos generosos todo el carácter de esta tierra.
Si ya te has iniciado en el mundo de los jereces con las manzanillas, pero quieres ir un paso más allá, Barbadillo Amontillado Príncipe es la opción perfecta.



Valoraciones
No hay valoraciones aún.