Características Domaine Weinbach Riesling Cuvée Théo
En Domaine Weinbach todos los vinos guardan una historia. Cada miembro de la familia protagoniza una de ella y con su nombre pone título a una botella. Y esta es la de Théo Faller.
Grosso modo, y como titular, se puede decir que los vinos Alsacia (al norte de Francia) deben todo lo que son actualmente a esta figura. Principal promotor de la A.O.P. Alsace y A.O.C. Alsace Grand Crû, Théo Faller es uno de esos personajes imprescindibles, que siempre se recordarán y que consiguió convertir su bodega en todo un referente. Su familia, que continúa hoy al frente de Domaine Weinbach, lo homenajea en Domaine Weinbach Riesling Cuvée Théo.
Domaine Weinbach Riesling Cuvée Théo es un blanco monarietal de riesling que nace en Le Clos des Capucins, un viñedo histórico -de unas cinco hectáreas- localizado a los pies de la ladera de Schlossberg. Este terreno, que pertenecía a la emperatriz Richarde, fue donado en el año 890 a la abadía de Etival. Parte de él pasó a manos de los monjes capuchinos, quienes en 1612 pusieron en funcionamiento la bodega. Parte de esta historia y este legado se pueden observar hoy en día en los muros que aún rodean parte del viñedo. En esta ubicación las cepas se encuentran protegidas de los vientos, sobre suelos arenosos, con gravas y cantos rodados. Y la variedad que aquí brilla por sí sola es la riesling. Reina indiscutible de Alsacia, esta uva de origen alemán empezó a cultivarse en esta zona a finales del siglo XV, encontrando su verdadero desarrollo en la segunda mitad del siglo XIX. Los pasos hasta llegar a este punto no fueron fácil, ya que la riesling (cuyo nombre viene de la palabra alemana riesen que significa ‘caer’), era una uva muy sensible que tuvo que adaptarse a las condiciones climáticas de esta zona (semicontinental, soleado, cálido y seco).
Sea como sea, el peligro ya ha pasado y la riesling -completamente adaptada- es la variedad que predomina en los viñedos alsacianos (al menos un 75% de la superficie). En parte, gracias a esta adaptación, los viticultores pueden poner en práctica formas de cultivo mucho más respetuosas, en las que no se usen productos químicos. En el caso de Domaine Weinbach fue una de las pioneras en los cultivos orgánicos, pasando finalmente a la biodinámica en 1998. Esto garantiza vinos mucho más puros, donde el terroir se muestra sin que haya nada que lo esconda ni enmascare. Esto también conlleva que en bodega se lleven a cabo elaboraciones sin intervención (únicamente las mero necesarias), dejando que el vino siga su transcurso y se desarrolle libremente. Pasos como el prensado (muy suave) y la fermentación y crianza en madera son claves en la elaboración de Domaine Weinbach Riesling Cuvée Théo.
El blanco Domaine Weinbach Riesling Cuvée Théo no es el único vino homenaje. A él se unen otras botellas, como Domaine Weinbach Gewürztraminer Cuvée Laurence, otro blanco dedicado a Laurence Faller (hija de Théo Faller y enóloga de la bodega que falleció en 2014 tras un ataque al corazón).



Valoraciones
No hay valoraciones aún.