Características Panduro Quartó
Que los buenos amigos y los buenos vinos estén justo cuando uno los necesita es una realidad como una casa. Uno de los milagros cotidianos de la vida del que no podemos, ni queremos renunciar. Se trata de un binomio tan potente que incluso es de lo más normal descubrir proyectos vinícolas que nacen a partir de una amistad. Una prueba, en buena medida, del rol inseparable de ambos y que permite congregar en formas y gustos. Es así como nace Panduro Vinos, un proyecto encabezado por Ibon Apezteguia y Henrik Falk y que parte de la idea de viajar y elaborar vinos allí donde confluyen estos dos factores. Para empezar, inician el negocio en la isla de Mallorca con 700 botellas de su primera cosecha en una finca situada en Colonia de San Pere, al nordeste de la isla, y fruto de su trabajo nos presentan vinos tan auténticos como este Panduro Quartó.
Teniendo en cuenta que la energía que generan estas asociaciones que parten de la amistad normalmente hay más ganas que dinero, más voluntad que resultados y más pasión que expertise, Panduro Quartó es todo un descubrimiento difícil de olvidar. Elaborado con la variedad autóctona callet plantada en suelo arcillo-calcáreo, se lleva a cabo una agricultura orgánica y respetuosa con el entorno. Tras una vendimia manual, las uvas, una parte despalillada y otra parte con racimos enteros, pasan por una fermentación alcohólica con levaduras autóctonas durante 14 días en depósitos de acero inoxidable. Después el vino cría en barricas de roble francés y en acero inoxidable a lo largo de 6 meses.
Con menos de un 1g/l de azúcar residual y sin sulfitos añadidos, Panduro Quartó se nos muestra como una expresión pura de tierras mediterráneas. Un vino tinto natural fruto de la amistad ideal para compartir los buenos momentos.



Valoraciones
No hay valoraciones aún.